Oda a un perro y un humano cualquiera

Esta semana leí una noticia que indicaba que una reciente investigación ha descubierto que la relación entre humanos y perros comenzó mucho antes de lo que se consideraba: hace unos 40.000 años. 40.000 años recorriendo el mundo y la historia juntos, a pesar de los pesares que ha significado esta relación para los cánidos. De lobos a canes, de canes en sociedades nómadas a canes en sociedades sedentarias en un medio urbano, pero aún manteniendo sus rasgos identitarios, no lo olvidemos.

Romeo&Gara

Esta historia de largo recorrido me trae hasta mi presente, hasta mis particulares cánidos y su relación con mi persona. Romeo es uno de esos seres profundos capaces de expresarte una vida con tan sólo una mirada. Gara es una pequeña de ojos vivos que prefiere sobre los demás el lenguaje del juego, es la eterna cachorra. Almas viejas como su origen, que saben mejor que muchos humanos lo que realmente importa en la vida.

Los que tenemos perros convivimos con ellos a diario, pero pocas veces nos paramos a analizar en cómo viven y qué nos enseñan. Sí, nos dan grandes lecciones diarias que ignoramos inmersos en una rutina que nos engulle. Muchos humanos tienen una visión muy reduccionista de lo que es un perro: un perro es un animal, una mascota que duerme, come y defeca. Nada más que añadir. Esta visión no sólo es reduccionista, sino que también es falsa. Huelga decir que los perros sienten y experimentan las emociones de igual forma que los humanos y que los perros no son una mascota más, los perros son compañeros de existencia.

No hay sentimiento más común entre los humanos que han tenido la suerte de tener un perro en su vida que el desear que viva por siempre a su lado. Una amiga me dijo una vez: “Sólo pido que mi perro viva toda mi vida conmigo, no quiero nada más“. Mi amiga es una afortunada, ha descubierto el amor verdadero. Sí, el amor verdadero, porque no hay ser que ame de forma más desinteresada y leal que como lo hace un perro. Sin importarle tu historia, tus actos ni tus errores. Recibir el amor de un perro es una gran dicha.

Los perros son seres increíbles que nos recuerdan a diario que la felicidad radica en una vida simple. No importa tanto lo que se haga, sino con quién se hace. ¿Eres consciente que eres la persona más importante en el mundo de tu perro? Tú eres el dueño de su felicidad. ¿Cómo se lo agradeces? Seguro que después de pensar un rato has concluido que en realidad sí que se lo agradeces medianamente bien: sueles darle un trozo de pollo bajo la mesa, tiene juguetes que ya hubieras querido tu de pequeño, a veces le dejas subir contigo en el sofá cuando ves la tele, le dejas dormir contigo en la cama aunque lo niegues cuando hablas con tus amigos y algún que otro fin de semana sueles ir con él a un parque nuevo o al monte. Sí, la verdad es que me porto bien con mi perro.

Pero se sincero, esa afirmación que tanto te la estás repitiendo, ¿qué oculta? Pues lo que el tiempo nos roba a nosotros: ganas y horas para disfrutar juntos de la vida. Puedes darle una vida mucho más feliz a tu perro, pero te escudas en la maldecida rutina. Los días pasan muy rápido y más aún porque solemos vivir de fin en fin de semana, olvidando que los restantes cinco siguen contando en el cómputo de nuestra existencia. Llegamos cansados después de un día largo fuera de casa y lo último que queremos hacer es seguir atendiendo las necesidades de otros seres que no sean las nuestras. Por favor, no más complicaciones: una ducha, una cena rápida y a rellenar las horas que quedan frente a la tele hasta que nos vayamos a dormir.

Mientras, tu perro ya se ha relajado después de darte la bienvenida y te mira expectante con su hocico descansando en tu rodilla. Le miras y piensas: ojalá tuviera más tiempo para pasarlo contigo porque así iría todos los días a tu parque favorito, te dejaría jugar con todos tus amigos sin pensar que aún tengo que prepararme la comida para mañana y no me importaría que te revolcases en el barro a pesar de todo lo que tengo que hacer después para que no me pongas perdida la casa.

No, no seas así con tu perro. Sabes que él no se lo merece, ni tu tampoco. Por poco que hagas, para él será una gran aventura, pero, por favor, hazlo. Hazlo porque los perros son grandes seres que han sido marcados con una existencia muy breve y, aunque nos neguemos a pensarlo, ese día llegará y, tras la tristeza y la rabia, siempre llegan los arrepentimientos. ¿Por qué no habré paseado con él todos los días? ¿Por qué no habré jugado más con él? ¿Por qué no le preparé mejores comidas? ¿Por qué le ignoraba cuando me miraba desde su cama? ¿Por qué…?

Aún estás a tiempo.

Aunque llegues cansado a casa, enfúndate unas deportivas y sal con tu perro a la calle. Déjale olisquear todas las esquinas, conocer a todos los perros con los que se cruce, hacer ese agujero más grande, descubrir la mejor rama del mundo y chapotear en el charco más sucio. Y ríete, ríete mucho de las tonterías que haga, de lo feliz que se pone con todo y de lo feliz que es haciéndolo contigo.

Siempre recuerda que con tu perro no funciona dejarlo para mañana. Disfrutad de vuestra vida juntos porque, como he dicho, los días pasan muy rápido y las despedidas así son menos dolorosas. Tu perro tiene la suerte que nosotros jamás tendremos, pero que bien deseamos: él pasará toda su vida junto a ti.

Haz que sea memorable.

Romeo&Gara patas

Anuncios

10 thoughts on “Oda a un perro y un humano cualquiera

    1. ¡Hola Carolina!

      No lo podrías haber definido mejor. Es así, son un hijo al que sobreviviremos y por eso se nos hace tan duro cuando sucede. Un abrazo muy grande y muchas gracias 🙂

      Me gusta

    1. Sí, totalmente aplicable a cualquier aspecto de nuestra vida. Siempre vivimos dentro de la rutina y nos perdemos los buenos momentos. Muchísimas gracias, un abrazo muy grande 🙂

      Me gusta

  1. Totalmente de acuerdo… y precisamente descrito. No dejes de compartir cosas con tu perro, gato y otro compañero animal o humano para mañana, porque algún día no habrá mañana.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s