Cómo enseñarle órdenes y trucos a un perro

Una de las cosas más emocionantes y enriquecedoras cuando tienes un perro es construir vuestro idiomaTodos los perros, con independencia de su raza, tamaño, edad, temperamento o condición, pueden aprender.

Tenemos que recordar que el objetivo es disfrutar de tu perro y estimularlo mentalmente, planteándole nuevos retos y reforzando vuestro vínculo. Por ello, la mejor forma para educarle es en positivo, premiándole cuando lo hace bien y olvidándonos de los castigos y malas palabras.

Cómo enseñar órdenes y trucos

 

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN EN POSITIVO?

En este modelo de educación canina, se estimula al perro con experiencias positivas para que realice determinadas conductas, premiándole cuando obedece. De esta forma, se refuerzan las conductas esperadas, ignorando el resto.

Para que el método funcione hay que premiar al perro de forma en la que se sienta motivado: comida, caricias, juegos, buenas palabras… Cuál elegir depende del reto que se le plantee y de las preferencias del perro. Por ejemplo, Romeo se suele poner muy nervioso si hay comida de por medio, por lo que le premiamos con caricias y las chuchees las reservamos para cuando termina la sesión.

Lo más importante cuando educamos a un perro es la paciencia y la coherencia. Paciencia porque lo normal es que el perro no lo asimile todo con el primer ejercicio y necesites repetirlo varias veces antes de que lo entienda. Y coherencia porque siempre has de seguir las mismas pautas de enseñanza para que el perro tenga un marco de aprendizaje estable y así sus referencias sean siempre las mismas.

Todo ello permite que se construya una relación de confianza ente el dueño y el perro, así como desarrolla el autocontrol y la autoconfianza del perro.

 

PASO A PASO PARA ENSEÑARLE ÓRDENES Y TRUCOS A UN PERRO

1. ATENCIÓN

Para comenzar hay que captar la atención del perro, tiene que estar completamente atento a lo que hacemos.

 

2. GUIAR

Una vez tengamos la atención de nuestro perro, hay que usar una herramienta para guiarle hacia el comportamiento que queremos lograr:

  1. A través del lenguaje gestual: guiarle con nuestra mano, hacer un gesto.
  2. A través de la guía: guiándolo con una chuchería.

 

3. LENGUAJE GESTUAL Y VERBAL

Siempre se usará primero el lenguaje gestual y después el verbal. Una vez el perro comprenda el gesto, se irá introduciendo la palabra y ésta siempre se enunciará al mismo tiempo que hacemos el gesto para que el perro la asimile.

Una vez el perro haya aprendido la nueva orden y la ejecute sin problemas, la orden gestual se irá reduciendo hasta que desaparezca: de un movimiento de brazo a uno de muñeca, hasta llegar a hacerlo tan sólo con un dedo. Es importante que este paso se haga muy poco a poco para no confundir al perro.

Por ejemplo, si para que nuestro perro se sentase movíamos nuestra mano desde el hocico hacia detrás con un premio, iríamos separando la mano y reduciendo el gesto hasta que se quedase en un simple movimiento de muñeca.

Cuando la orden gestual haya desaparecido, el perro debe ser capaz de ejecutar la orden tan sólo con la palabra. Si no es así, tendríamos que repetir el proceso más lentamente.

 

4. CONTEXTO

Cuando le enseñamos por primera vez un comportamiento a nuestro perro, hay que hacerlo en un espacio sin distracciones. De esta forma, captaremos la atención del perro sin problemas y a él le será más fácil aprender.

Las distracciones son los juguetes, otras personas y animales, los ruidos y el espacio (en casa, en la calle…).

Una vez el perro lo haya aprendido, se irán introduciendo distracciones para aumentar la dificultad del ejercicio.

 

5. TIEMPO

Las sesiones de aprendizaje siempre serán cortas, de 10 – 15 minutos como máximo, y se alternarán con otras actividades como juegos o pequeños paseos.

No hay que aburrir al perro ni estresarlo porque entonces estaríamos obteniendo el comportamiento contrario.

 

ERRORES COMUNES A EVITAR

A pesar de que las sesiones sean cortas y le premiemos, puede que el perro no haga el comportamiento que queramos porque:

  1. Se ha pasado muy rápidamente de una orden gestual a una verbal y el perro no lo ha asimilado.
  2. Se ha pasado muy rápidamente de un contexto a otro con muchas más distracciones sin que el perro haya aprendido el comportamiento.
  3. Se utiliza una orden gestual o verbal diferente a la inicial. Si hacemos el gesto con la mano izquierda, no cambies de mano durante el aprendizaje. Igualmente, si haz comenzado con una palabra no la acortes o varíes (“túmbate” por “tumba” o “échate”).
  4. Estás transmitiéndole más información al perro de la necesaria: cambias el tono de la voz, añades más gestos…
  5. O simplemente sucede que tu perro no está de humor o está enfermo.

Aunque no sea exactamente el mismo caso, en el siguiente vídeo podéis ver a Gara aburrida, sin ninguna gana de posar. Mi novio lo intentaba, pero ella no estaba por la labor y al final dejamos la sesión para otro día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s